Juro Que No Soy Yo

miércoles, 29 de octubre de 2008


Suena la alarma. No estoy muerto, habría que salir a celebrar y gritar que sigo vivo, que le sobrevivo al tiempo y que si bien, aun me sigue dando mareo y algo de vomito seguir rotando alrededor del sol, estoy vivo carajo (digo esto mientras me arropo con la cobija del mal entendido optimismo que me despierta esta mañana).Suena de nuevo la alarma. De verdad que celebraría que sigo vivo pero juro que desde hace semanas otro cuerpo semejante al mío, se despierta antes que yo. Tumba los platos sucios, le cuenta los mismos chistes que le contaría a mi compañero de departamento. Se baña en el mismo tiempo record que lo hago yo (ocho minutos y medio, doce si hace frío y tengo que convencer a mi cuerpo que es por higiene y no por tortura auto inflingida).
Es tan semejante a mí que tiene la misma mueca horrenda que sirve de sonrisa.
Pero de verdad no soy yo. Lo se por que en sus ojos carga toda la tristeza que se puede cargar a esta edad, porque no brilla como lo hago yo por las madrugadas, porque sus manos no llevan la promesa de una caricia bien dada. Lo se porque en las mañana antes de que yo me levante a mirarlo hacer su rutina diaria, camina de un lado a otro y en sus pasos hay algo diferente, un caminado de lado, como si se estuviera cayendo con el mundo encima.
Me entristece un poco verlo tan cayado, ahora mismo que pienso esto, el pobre mira en el espejo del baño para tratar de encontrarme, para renunciar a su puesto de miserable.
Yo no se si quiero volver al puesto de ser yo mismo, me gusta estar aquí, soñando que soy lo mismo ave que pez, pecado que perdón. Pero mis amigos, mi familia, comienzan a sospechar que no soy yo, que este cuerpo que me suplanta perdió el buen humor, el comentario acertado, la mano amiga y todas esas cosas que me hacen el buen tipo que suelo ser.(me burlo de esto que digo y mantengo la esperanza de que alguien lo crea).

En fin, cumplo con avisarles que tienen razón, el tipo jodido de la cara triste no soy yo, solo es alguien que me suplanta mientras sueño que estoy lejos, muy lejos de aquí, en otra vida, en otro planeta, no se, solo lejos de tanta amabilidad y buenos días, de tanto agradecer que estoy vivo y conforme. Cumplo con avisarles que ese cuerpo que los saluda, es tan solo la burla idiota de mis días inútiles.
Tomo un cuaderno y escribo:

Saco mi alma y escribo con ella,
Saco mi corazón y estreno una piel,
Otro cuerpo, Maria, Amanda, Soledad,
No recuerdo la ultima noche y el último beso,
Tan solo se que lleva un poco de mi bajo su falda.
Todo se trata de nombrar,
Digo pétalo y salgo de entre tus piernas
Deletreo tus labios y la vida se desangra,
Vivo y todos hacen como que sueñan.
Yo no quiero mis alas esta noche,
Quiero que mis pasos desgasten la arena.


Miro a mi alrededor, con miedo observo si es de día o sigo esperando entre las sombras, todo tiene sentido, no quiero ser ese yo que a todos agrada y les parece un poco simpático e inteligente y rotundamente me niego a ser el idiota y miserable que se quedo llorando por haberlo separado de su techo acuoso o vientre materno.
Yo soy lo que traiga este día la mañana.
Los quiere o más bien hace como que los quiere: Días Inútiles

Carta Impersonal...Pase usted

martes, 14 de octubre de 2008


Ojala entiendan que el que escribe esto es solo un personaje miserable que juega con tu espantosa calma, con tu asfixiante vida cotidiana.
Que juan sigue siendo el mismo tipo aburrido de la foto, el mismo idota perdido en el siglo, dicho esto...pase usted


Carta Impersonal

Y aquí estoy otra vez, con la mirada perdía en la ventana, esperando que la noche pase y no sea yo el que pague los platos rotos de esta ciudad.
Es que mi sombra hace días se lanza suicida a los camiones, al metro. Es que mis pasos hace días que son mas lentos, que no dejan huellas sobre el tiempo. ¿Qué carajos hace mi cuerpo parado en el techo de este cuarto piso? ¿Qué hace mi alma gritando, pidiendo ayuda desde el puente peatonal?
Y el tiempo deja marcas en mi piel, y yo estoy aquí de nuevo, mirando la lluvia, deseando que el rayo ahora si caiga dos veces sobre mi. Pensando en ti, en ella, en todas las que forma mi vida amorosa de caricias y besos incendiarios, de poesía y adioses hartos, de me arrepiento de haberte conocido Juan y ojalá que no te vuelva a encontrar.
Es que hace días que quiero entregarme a cualquier promesa falsa, a cualquier caricia torpe, pero me detiene mi sangre, mis manos, mis labios. Y en esta puta traición corporal me quedo solo, como siempre, como todos.
Si, querido lector, aquí estoy de nuevo, desperdiciando algunos minutos de tu vida, tirándolos descaradamente a la basura, faltándoles al respeto con alguna duda existencial que no rellena el vacío emocional que nos nace cada mañana que despertamos preguntándonos ¿por que de nuevo me toca levantarme, ser el mismo idiota que saluda, que sonríe, que dice buenas días, con su permiso, disculpe usted?
Hace días, meses, que quiero ser como casi todos, hacer el amor y no creer que vuelo , besar para creer que nadie esta solo, llorar para ser lo mas humanamente posible y vomitar por el mareo que produce seguir girando alrededor de nada. Pero estoy muerto, estorbando, creyéndome más miserable que todos, que el idiota que se quedo sin sueños, que la niña que se quedo sin inocencia,el niño que no lo dejaron ser niño y yo soy todos ellos sin darme cuenta.
Aquí estoy de nuevo, ofreciéndoles las mismas ideas, los mismos sentimientos, las mismas quejas. Haciendo que estas palabras que hace unos minutos eran mías se vuelvan parte de todos y asi con ellas ser parte de ustedes. Por el simple hecho de no sentirme tan solo como este anochecer bajo la luna de octubre.
Es que la luna siempre es la misma imagen idiota de melancolia y tantas lunas en mis ojos duelen un poquito mas cada noche.
Es que de tantas noches sobre mis sabanas, se quedo un olor amargo a cenizas y sexo que me dejan un poco mas ausente.
Sigo mirando la ventana, esperando que este sea el dia en que te aburras de tu vida monotona y me invites a volar a tu lado y yo te pregunte ¿como te llamas, con que cosas sueñas, quieres pasar una noche sobre mi cuerpo, tocando el cielo prestado por el tiempo?
Que alguien le avise a mi cuerpo que esta vivo desde hace veinte años.
Que alguien se acueste un rato y me cuente como es el mundo desde sus ojos.
Yo por lo pronto les dejo mis gracias mas sinceras y la puerta abierta para que tomen de mi lo que mas falta les haga. Al fin de cuentas estas palabras que eran mías se vuelven de todos.
Al fin de cuentas yo me río de todos los que se creen lo que digo y ponen su cara de disgusto y piensan que tanta miseria merece una bala en la cabeza para dejar de estorbar.
Cotidiana
Adiós, ya no quiero mas palmaditas en el ego absurdo, estas ideas son del que quiera tomarlas, recojan mi corazón que lo deje perdido en alguna línea.
Los quiere…

Días inútiles.

Notas Al Azar II

lunes, 6 de octubre de 2008



Y sigue la hoja en blanco, las ideas son apenas una mala idea de mi.
no se, talvez solo fue un momento, un chispaso, un sueño en el ke yo era el poeta y dos o tres suspiraban.
les dejo mas de lo viejito...lo uniko ke me keda, un monton de textos tirados en el rinkon de mi kuarto

Desde La Muerte

Desde la muerte te hablo, con gusanos y tierra de campo santo.
Con hilos de rabia moviéndome como títere en el escenario fatal.
Escúchame, tirado, con la lepra carcomiéndome la esperanza.
La saliva espesa, amarga, el asco. ¿Quien me vende un abrazo?
Desde la muerte te hablo, con mi saco negro, con la cara de muerto.
Ven, que la vida se arrastra sobre mis venas, como serpiente y yo tengo miedo de sentir, de ser, de pertenecerle a tus huesos.
Viene un aire del pasado, me espanta el hambre, me recorre la cabeza como una bala y los músculos me pesan, el cansancio cae de golpe sobre mi espalda, me derrumbo.
El cuerpo tirado, la lastima mirando…deja ya el cuento del desgraciado.
Mutila mi sonrisa, empeño la inocencia. Nada es amargo, nada es amargo.
Quiero tragarme el asco, quiero que nadie pregunte por mis pasos.
-yo- dijo la muerte- Soy el aire, la lluvia de julio, el puente entre mis manos y tu cuerpo, la poesía muerta, la vida desgastada, la mueca que busca ser sonrisa, la calle desolada, el olor a tierra mojada.
Quiero gritar, como un niño asustado.
Desde la muerte te hablo para renacer a tu lado.
(Otra vez, desperdicie las palabras)


Otro de Mis Dias Inutiles.
Todo es lo mismo, muerte, vida, negro, blanco.
Leo y doy paso a la autocrítica, me doy una palmadita en la espalda.
Todo es lo mismo, la supuesta oscuridad en lo que digo, desgastar el sentimiento, las palabras.
Soy el mejor imitador de mis sueños.
Mi cabeza se estrella contra la noche y yo no pienso pagar las estrellas rotas.
La pared siempre fue mi mejor amiga, pero hace días que se comporta fría, ausente, desalmada.

Insito, es la monotonía en el actuar de mis días lejos de ti, es la misma mierda en la hoja que era mejor haberla dejado en blanco.
Hago un recuento de mis pasos y me engaño.
Es la formula repetitiva de llanto, horror, espanto. La perdida absoluta del yo interno para dar paso a las múltiples personalidades demacradas o lo que es lo mismos : mi cadáver hablándoles de la vida.
Soy lo más parecido de algún pensamiento vago sobre mi.
Pero llega el jueves y simplemente SOY (tuyo y mío, de tu suspiros y de los dos)