(Disculpe La Mala
Redacción y
Demás Errores Ortográficos)

I
Juan se levanta temprano y maldice la hora…
-chingado, fallo de nuevo el despertador y sonó una hora antes- dice como cada mañana.
Olvida que siempre pone el despertador una hora antes por si se ofrece.
Se sienta en la orilla de la cama, mira por la ventana, a veces piensa cosas interesantes.
Como aquella vez que elaboro un tratado en el que explicaba las razones por las cueles es relajante mirar al prójimo mas
jodido como terapia personal para soportar la realidad asfixiante y aburrida… o esa vez que discutía si era mejor ver salir el sol o mirar como se esconde tras las montañas… o si se dice sustancia o substancia, dióxido o bióxido y si es correcto decir “tomar un taxi”… si se acepta ya decir, gentes…la diferencia entre punto y como y punto y seguido… si
terminator 2 era la prueba fiel de que segundas partes no siempre son malas.
-
déjate de
pendejadas, las siete de la mañana y pensando idioteces- se recriminara por pensar cosas como si el agua fría es realmente una forma segura de despertarse por completo o si es mejor la técnica de tomar café y si el negro le ayuda a disimular los kilos de mas.
-Estoy solo, francamente solo, pero no es la soledad lo que me entristece… no tengo para dos camiones, tendré que caminar mas para solo tomar un camión… me duele la garganta, lleva meses doliéndome… ¿por que no tengo ganas de levantarme, de sonreír, de decir buenos días?…estoy vivo y eso es lo mejor, pero lo desvalorizo con argumentos
estupidos como: para que vivir si no esta ella…hace calor y no sale bien el agua de la regadera… debería llamarla, puede que aun piense en mi… caminar dos kilómetros con este calor… ¿será que solo somos seres rutinarios, temerosos de romper esa rutina porque no sabemos que hay mas allá de este simple hacer lo que todos esperan que hagamos?…-miles de ideas entre cortadas surgen y crean una masa emocional que se despabila a las 7:31, cuando opta por el agua fría y no por el café.
II
Si pones la mano en el fuego, irremediablemente te quemaras y puedes aplicar pasta de dientes o un hielo a la quemada; la gripe se evita dejando de comer cosas frías, no pisando el suelo descalzo y con una alimentación rica en vegetales. El sida lo evitamos con la abstinencia o el uso del condón.
Juan estornuda, tose y se sacude la nariz, mira el despertador, que le regalaron la navidad ante pasada. Regalo que por cierto le sorprendió de sobre manera; en primer lugar porque ¿Quién
carajos regala un despertador en navidad? Y en segundo lugar y no menos importante, porque tenia Radio y esto ponía fin al odioso sonido que emitía su, ahora, antiguo y candidato potencial a la basura, despertador.
-Las 8:30, ahora entiendo por que pongo una hora antes el despertador, hago todo con tanta calma que pareciera por instantes que lo hago sin la fuerza de gravedad.- dice, mientras en la radio dan la lista de nuevos ejecutados, policías muertos y algún funcionario de gobierno que sufrió de nuevo un atentado.
-¿Tendré que acostumbrarme a vivir así? Narcotráfico, muerte, pobreza y solo puedo regalarle al mundo mi nudo en el estomago.- reflexiona o mas bien hace como que reflexiona.
La pobreza se soluciona con programas sociales eficientes, con una distribución equitativa de las riquezas del país, con trabajo y salarios justos. El narcotráfico se vence dejando de ser consumidores.
-¿Será que ser mortal me tiene muerto de miedo? Los humanos somos frágiles, reemplazables, desechables, egoístas, mentirosos. Necesitamos del prójimo para no sentirnos solos y ponemos nombres como amigo, hermano, novia, esposa pero al final estas relaciones solo son el resultado de ese miedo a la soledad. Argumentamos e inventamos que somos más que el perro, que la rata. Que tenemos un alma, que amamos, que sentimos compasión, pero el único sentimiento semejante al amor solo son esas ganas de nosotros estar bien a pesar de los demás.
¿Será que la promesa de la muerte me tiene viviendo desesperadamente? Se que moriré y tal vez permanezca en la memoria de alguien. ¿Entonces permanezco eterno en los demás? Mi cuerpo se termina, servirá de abono para la tierra. ¿Pero, yo, Juan, el que camino por aquí, permanecerá a pesar de mi?- se lo dice en voz alta mientras mira el espejo y sabe que tiene que dejar de hacer tantas preguntas a la hora de
rasurarse pues de nuevo se volvió a cortar y este dolor si es real.