
Suena la alarma. No estoy muerto, habría que salir a celebrar y gritar que sigo vivo, que le sobrevivo al tiempo y que si bien, aun me sigue dando mareo y algo de vomito seguir rotando alrededor del sol, estoy vivo carajo (digo esto mientras me arropo con la cobija del mal entendido optimismo que me despierta esta mañana).Suena de nuevo la alarma. De verdad que celebraría que sigo vivo pero juro que desde hace semanas otro cuerpo semejante al mío, se despierta antes que yo. Tumba los platos sucios, le cuenta los mismos chistes que le contaría a mi compañero de departamento. Se baña en el mismo tiempo record que lo hago yo (ocho minutos y medio, doce si hace frío y tengo que convencer a mi cuerpo que es por higiene y no por tortura auto inflingida).
Es tan semejante a mí que tiene la misma mueca horrenda que sirve de sonrisa.
Pero de verdad no soy yo. Lo se por que en sus ojos carga toda la tristeza que se puede cargar a esta edad, porque no brilla como lo hago yo por las madrugadas, porque sus manos no llevan la promesa de una caricia bien dada. Lo se porque en las mañana antes de que yo me levante a mirarlo hacer su rutina diaria, camina de un lado a otro y en sus pasos hay algo diferente, un caminado de lado, como si se estuviera cayendo con el mundo encima.
Me entristece un poco verlo tan cayado, ahora mismo que pienso esto, el pobre mira en el espejo del baño para tratar de encontrarme, para renunciar a su puesto de miserable.
Yo no se si quiero volver al puesto de ser yo mismo, me gusta estar aquí, soñando que soy lo mismo ave que pez, pecado que perdón. Pero mis amigos, mi familia, comienzan a sospechar que no soy yo, que este cuerpo que me suplanta perdió el buen humor, el comentario acertado, la mano amiga y todas esas cosas que me hacen el buen tipo que suelo ser.(me burlo de esto que digo y mantengo la esperanza de que alguien lo crea).
En fin, cumplo con avisarles que tienen razón, el tipo jodido de la cara triste no soy yo, solo es alguien que me suplanta mientras sueño que estoy lejos, muy lejos de aquí, en otra vida, en otro planeta, no se, solo lejos de tanta amabilidad y buenos días, de tanto agradecer que estoy vivo y conforme. Cumplo con avisarles que ese cuerpo que los saluda, es tan solo la burla idiota de mis días inútiles.
Tomo un cuaderno y escribo:
Saco mi alma y escribo con ella,
Saco mi corazón y estreno una piel,
Otro cuerpo, Maria, Amanda, Soledad,
No recuerdo la ultima noche y el último beso,
Tan solo se que lleva un poco de mi bajo su falda.
Todo se trata de nombrar,
Digo pétalo y salgo de entre tus piernas
Deletreo tus labios y la vida se desangra,
Vivo y todos hacen como que sueñan.
Yo no quiero mis alas esta noche,
Quiero que mis pasos desgasten la arena.
Miro a mi alrededor, con miedo observo si es de día o sigo esperando entre las sombras, todo tiene sentido, no quiero ser ese yo que a todos agrada y les parece un poco simpático e inteligente y rotundamente me niego a ser el idiota y miserable que se quedo llorando por haberlo separado de su techo acuoso o vientre materno.
Yo soy lo que traiga este día la mañana.
Los quiere o más bien hace como que los quiere: Días Inútiles
Juro Que No Soy Yo
miércoles, 29 de octubre de 2008
Publicado por Juanio Pan Duro en 23:11
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4 comentarios:
Salgo de mí, y me quedo en cada instante.
Una matrix, sin sentido.
Beso, linda semana.
MaLena.
Pd. Me encanta esa frase de Denos, me vuela
"Te soñe tanto que perdiste la realidad"
panito:
es de lo mejor que he visto pero, la proyección es evidente... sobre todo en el título...
te estimo y necesito de tus lecturas, así que no juzgaré más..
creo que esta cabrón lo que has escrito, me quede sin nada, solo algo dentro que no puedo explicar... beso y seguimos con el proyecto de la musica jejeje nomás deja consigo el micro pa mi compu y yaa :D jejeje
cuidate juanio!!
Holaa!
SIEMPRE ME LLENAN DE TRISTEZA TUS TEcstos :(
me recuerdan epsiodios pasados :S PUFF!
adios juanioo
q ste paike!!
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